Enrique Arrillaga, emprendedor español, sabe que los recursos del planeta son limitados y aprovecha la madera certificada de nuestro entorno dándole un valor añadido con el diseño. Descubre todo lo que nos ha contado:

1. Tu conexión con el mundo de los muebles viene de familia ¿verdad? ¿Siempre supiste que te gustaría seguir con la tradición familiar?

Mi conexión con el mundo de la madera vino a través de mi familia.

 

Mi padre tenía una fábrica de elaboración de madera de pino y contaba conmigo para sus proyectos. Yo con 24 años, no tenía ni idea lo que quería, pero era lo que había. Además, en aquella época mi visión era muy diferente, cuanto más alejado de mis padres estaba, mejor me lo pasaba, lo normal con 24 años.

 

Cuando mi padre me propuso trabajar con él le aseguré que lo haría como mucho 2 años. Y ya ves, 30 años dedicándome a la industria de la madera.

2. Como empresario y sobre todo en la situación que vivíamos en ese momento ¿qué te hizo emprender en un mercado que parecía tan copado por otras marcas más comerciales?

Y no solo eso, sino además hacerlo desde una perspectiva tan diferente: productos de muy buena calidad a precios asequibles y sin descuidar el cuidado del planeta. 

 

La madera engancha. Yo creo que como todos los productos naturales. Cada uno es diferente al otro. Si observas un mueble nuestro, cada tabla es diferente.

 

Son elementos muy ricos, creo que insuperables por el hombre. Una creación humana tiende a la “perfección”, o lo que el hombre entiende por “perfección”. Una creación natural tiende a la riqueza, o lo que nosotros observamos como riqueza. El emprender este negocio fue simplemente por aprovechar lo que sabía hacer, el conocimiento que había adquirido en una trayectoria de 22 años de trabajo. 

 

Mis recursos eran muy limitados, y creo firmemente en la ecología sin volverse loco. Entiendo la ecología como aprovechar lo que tienes a mano con respeto. LUFE no va a traer un producto de China por muy ecológico que sea, contaminando al recorrer miles de kilómetros.

 

Seguimos considerando que los recursos son limitados y aprovechar la madera certificada de nuestro entorno dándole un valor añadido con el diseño es lo que nos hace sentir bien.

3. ¿Cuál ha sido el mayor reto al que os habéis enfrentado para conseguir una alta calidad en vuestros productos sin subir los precios y siguiendo una política comprometida con el medio ambiente?

Creamos LUFE, con una base clara, Local, Universal, Funcional y Ecológico:

 

  • Local: fabricamos a nivel local utilizando recursos nacionales.
  • Universal: nos esforzamos para que nuestro producto sea asequible para todo
  • Funcional: en nuestro diseño prima la función del producto
  • Ecológico: utilizamos madera certificada sostenible, cinta de papel, bolsas de papel siempre que podemos, etc.

 

No sabemos otra forma de hacer las cosas. Es el producto que queremos para nuestras casas.  Lo que puedo asegurar, es que así se progresa, y de hecho nosotros estamos progresando. No queremos hacer las cosas de ninguna otra forma. Quizá sería más interesante preguntar porque se está aún trabajando con productos no sostenibles. No tiene ningún sentido seguir otro camino que no sea el de la sostenibilidad.

4. ¿Consideras que optar por un modelo de negocio sostenible ha jugado a vuestro favor? Es decir, ¿crees que parte de vuestro público os elige gracias a vuestro compromiso con el medio ambiente?

Trabajar en LUFE es un reto diario lleno de  posibilidades con las que lidiamos de la mejor forma posible y por supuesto con muchísimo trabajo. El equipo lo es todo para abordar lo que llegue. Y nuestros valores son claros y los compartimos todos.

No veo la sostenibilidad como una zancadilla sino como una posibilidad. No hemos tenido ningún reto serio en este aspecto, ya que es uno de nuestros valores. Lo que no es sostenible no lo vemos como una opción. Así es fácil tomar decisiones.

5. Muchas veces nos sorprendemos al ver que muchas empresas se muestran preocupadas por el medio ambiente. Si pudieras darle un consejo a una persona que se está planteando emprender ¿qué le dirías?

Tener un modelo de negocio sostenible es la única forma en la que yo entiendo que puedes desarrollar un negocio. Cada persona actúa de una forma, pero para mí no hay otra forma de desarrollar un negocio. Lo que insisto es que se puede. Es una elección.

 

Las personas cada vez están más concienciadas con el medio ambiente y por eso tenemos tanto éxito. Para nosotros el precio al que llegamos a nuestros clientes es muy importante, y poder acercar un producto totalmente ecológico a todo el mundo nos gusta mucho. Es un orgullo para nosotros.

6. Si tuvieras que definir a vuestro público ¿cómo lo harías?

Estamos muy agradecidos a Mikel Ormazabal, que fue quién nos hizo un reportaje maravilloso en El País que hizo que mucha gente nos conociera. Éramos 8 personas en LUFE y hoy somos 40.

A partir de ahí un trabajo magnífico de Breaking Molds ha sabido transmitir toda nuestra esencia. Cualquiera puede acercarse a LUFE y ver que transmiten lo que somos, fabricación local con madera local. Autenticidad.

7. Queríamos finalizar la entrevista con una pregunta más personal: ¿qué parte de tu trabajo es la que más disfrutas?

Con lo que más disfruto es con la creación de nuevos modelos, el diseño, el desarrollo, la puesta en marcha. Es maravilloso idear algo con todo tu cariño, desarrollarlo y luego ver que hay muchas personas que comparten tu desarrollo, les gusta y saben apreciarlo. Es realmente una gozada.