Habitualmente escuchamos frases como: ¡qué complicado es tener un coche eléctrico en casa! ¿Es realmente complicado? NO. Tan solo hay que conocer un poco acerca de la historia y evolución reciente de la electromovilidad.

Cuando la movilidad eléctrica llegó para quedarse en nuestros días, hace cosa de poco más de una década, los fabricantes decidieron (y los países) adaptarse a un tipo de infraestructura de carga de vehículo eléctrico Actualmente, la tendencia es que tanto fabricantes como administraciones se alineen para normalizar los estándares de carga.

 

Para comenzar, distinguiremos tres conceptos que hay que tener claros para entender cómo se organizan las diversas formas de cargar un coche eléctrico. Hablaremos de: modos de carga, velocidades de carga y enchufes.

Modos de carga

En primer lugar, debe distinguirse entre modos de carga. Los modos de carga hacen referencia al flujo de información que existe entre el vehículo y la estación de recarga. Esto es: cómo intercambian la información.

Para ello, debemos saber que actualmente se reconocen 4 tipos diferentes de carga:

 

  • Modo 1. En este modo la comunicación entre el vehículo y la red eléctrica es inexistente. Un claro ejemplo de este modo sería el de recarga de vehículo mediante una toma de corriente convencional con un conector tipo Schuko -el enchufe que todo el mundo tiene en su casa-, que luego veremos. Para el modo 1, la carga se realiza en corriente alterna.

 

  • Modo 2. En este caso el grado de comunicación es bajo. La comunicación consiste en verificar la correcta conexión del vehículo con la red, todo ello gracias a un dispositivo intermedio que se encuentra en el cable. Este tipo de control es posible de realizar incluso con los conectores tipo Schuko. Para el modo 2, la carga se realiza en corriente alterna.

 

  • Modo 3. Esta modalidad implica un elevado grado de comunicación entre el vehículo y la red eléctrica. Para ello se cuenta con dispositivos de control y protecciones, todo ello integrado en la estación de recarga. Por otra parte, el cable cuenta con hilo piloto de comunicación. Los conectores: Mennekes, Combo o Scame, que después explicaremos, cuentan con este tipo de tecnología. Para el modo 3, la carga se realiza en corriente alterna.

 

  • Modo 4. Este último modo también implica un grado elevado de comunicación con la red eléctrica. Este tipo sólo se aplica en recarga rápida y cuenta con un conversor de corriente continua. Un ejemplo de conector que integre esta tecnología es el CHAdeMO. Para el modo 4, la carga se realiza en corriente continua.

Velocidades de carga

Según la velocidad de carga, se distinguen los siguientes tipos: ultra-rápida, rápida, semirrápida, lenta y súper-lenta.

 

  • Los equipos de recarga ultra-rápida hasta hace poco eran considerados como experimentales con un uso poco común. Motivo: acortan la vida de las baterías, aunque durante los últimos años éstas han ido evolucionando para soportar estos “chutes” de carga. Debido a la alta potencia que deben entregar pueden llegar a cargar las baterías en unos cinco o diez minutos (dependiendo de la capacidad de la batería del vehículo).

 

  • Los equipos de recarga rápida entregan entre 44 y 50 kW, en este caso, debido a la alta potencia que desarrollan la recarga hasta el 80% se puede realizar en tiempos de media hora. Se hace referencia a este 80% porque hemos de saber que los vehículos se recargan más rápido entre el 10 20% y el 80% de carga, reduciendo su velocidad para ese último 20%, con el objetivo de prolongar la vida útil de las baterías.

 

  • La recarga semirrápida -la más común en los puntos de recarga de la vía pública- se realiza a una potencia de 22kW y hace que se lleve a cabo al 100% en un tiempo de recarga apenas superior a una hora (para una batería de unos 24kWh o coche convencional, con lo que puedes recorrer unos 150 Km.)

 

  • La recarga lenta -es la más utilizada en los puntos de recarga domésticos- se realiza a una intensidad máxima de 16 amperios, lo que hace que la estación entregue una potencia máxima de 3,6 kW aproximadamente. Para este tipo de cargadores el tiempo de recarga completa alcanza valores entre seis y ocho horas. Es ideal para la carga nocturna, donde además podemos encontrar un precio más bajo de la energía.

 

  • Se entiende por recarga súper-lenta aquella que no se lleva a cabo a una intensidad superior de 10 A; como consecuencia de ello los tiempos de recarga para baterías de aproximadamente 24 kWh oscilan entre las diez y doce horas. Muy poco común, correspondería prácticamente a la carga de un vehículo eléctrico en un enchufe de casa convencional.

Tipos de conectores o enchufes

Atendiendo al tipo de conector o enchufe, aquí se abre otro mundo de posibilidades, pero ha de considerarse que “estamos de suerte”, en España y, en Europa, hemos acertado.

 

  • En primer lugar, el conector tipo Schuko es el que soporta menor intensidad y es el más común en el ámbito doméstico. Este conector sigue el estándar CEE7/4 Tipo F, soporta corrientes de hasta 16 A y dispone de dos bornes y toma de tierra. Es “el enchufe de casa”.

 

  • Los estándares norteamericanos, establecen su propio tipo de conector: el SAE J1772, también conocido como Yazaki, que es un conector de uso exclusivo para vehículos eléctricos. Dentro de este estándar hay dos tipos de conectores: el de nivel 1
    que soporta hasta 16 A y es apto sólo para recarga lenta, y el de nivel 2 que soporta hasta 80 A y que se utiliza para recarga rápida.

 

  • Otro de los tipos de conectores que es bastante común es el Mennekes. Este conector, de diseño alemán, originariamente pensado para uso industrial, es utilizado también para recargar vehículos eléctricos. Con este tipo de conector se puede recargar suministrando corriente monofásica y trifásica, haciéndolo como recarga lenta si lo hace en monofásico (16 A), y recarga rápida si lo hace en trifásica (63 A; 43,8kW). Es muy versátil.

 

  • Tratando de aunar criterios, fabricantes norteamericanos y alemanes propusieron una solución estándar, el conector combinado, más comúnmente conocido como Combo o CCS (del inglés Combined Charging System), admite recarga rápida y lenta, pero no se ha instaurado como se esperaba, al menos de momento.

 

  • Otro estándar propuesto por fabricantes franceses es el conector Scame, también conocido como EV Plug-in Alliance. Dispone de cinco bornes, mediante los cuales puede suministrar corriente trifásica o monofásica, toma de tierra y comunicaciones. Apenas se ve en los fabricantes de vehículos eléctricos.

 

  •  Por último, el estándar de los fabricantes japoneses es el denominado CHAdeMO (curioso este nombre que en japonés significa “el tiempo que tardas en tomarte una taza de té”). Está pensado únicamente para recarga rápida y ultra-rápida en corriente continua, como indican los 200 A que es capaz de suministrar este conector. Su particularidad es que cuenta con comunicación con la red (lo que se identificaría con un modo 4 de carga).

Infraestructura de recarga de VE en España

Si hacemos alusión al número de estaciones de recarga de acceso público en España, la evolución a lo largo de los últimos años, clasificando estas infraestructuras en función de su potencia: estaciones de recarga de potencia estándar para valores inferiores o iguales a 22 kW, carga normal, y estaciones de recarga de alta potencia para infraestructuras de más de 22 kW, carga rápida, encontramos un cambio de paradigma entre un tipo de carga y otro.

 

La velocidad de recarga ha ido cambiando, al igual que lo hacen los vehículos eléctricos. Así, actualmente nos encontramos con que casi un 25% de las estaciones de recarga públicas en España son de carga rápida. Hoy en día contamos con casi 12.000 puntos de recarga pública. Se ha multiplicado por 20 en apenas 8 años, y su evolución es imparable.

Ventajas de algunos coches eléctricos

Por tanto, algunas marcas optaron desde el principio por las tipologías de carga más extendidas y que hoy día se han instaurado en la mayoría de países. Entre ellos España y la Unión Europea. ¿Cuáles son estas tipologías? Los modos de carga 2 y 3, a través de conectores Mennekes (incluso su lema es: “Plugs for the world”, enchufes para el mundo).

 

Renault, como pionera entre otras marcas, optó por la tipología Mennekes para la recarga, lo que facilita otablemente la recarga de sus vehículos prácticamente en cualquier lugar del mundo donde se halle un punto de recarga. Es el tipo de conector más universal.

 

 

Así que puedes estar tranquilo, ni la movilidad eléctrica es complicada de entender ni tienes que tener suerte para encontrar un “enchufe que te encaje”, todo es mucho más fácil de lo que parece.

Pablo Rodríguez. Socio | Consultor de GEOCyL. Ha desarrollado proyectos relacionados con el VE y movilidad sostenible, como Mi Ciudad Inteligente, Planes Directores de Movilidad Eléctrica, Moveletur…