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29/1/2026
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Conducir un Renault es solo la puerta de entrada para algo mucho más grande. Sube el nivel y quédate tranquilo con unas prestaciones que van más allá del clásico servicio posventa.
Sabemos que adquirir un nuevo vehículo es un camino repleto de incertidumbre. Por un lado, nos imaginamos carreteras, destinos, viajes compartidos, curvas sinuosas y tecnología de sobra para hacer que cada trayecto sea un placer. Por otro, nos asaltan preguntas como ¿me acostumbraré a esta marca?, ¿qué hago si algo no funciona como debería? o ¿estará el fabricante a la altura cuando necesite asistencia o mantenimiento al cabo de los años?
Son dudas bastante comprensibles, teniendo en cuenta lo que habitualmente la mayoría entendemos por “comprar un coche”. Es decir, el concesionario te entrega las llaves, te llevas tu nuevo coche y, salvo para las revisiones obligatorias, la relación se termina. Sin embargo, no ocurre así en el caso de Renault, que ha considerado importante acompañarnos durante todo el ciclo de vida de nuestro coche.
Desde 1905, cuando se inauguraron los primeros concesionarios de la marca en España, Renault ha entendido que su labor no finaliza cuando los vehículos salen por la puerta. Es más, en un sector en constante cambio, la marca ha sabido adaptarse también a las nuevas necesidades de los conductores. Te contamos cómo se reinventa el servicio posventa y se ajusta a una era donde poseer el vehículo es solo una parte de la ecuación.

Hace tiempo que nuestra relación con la ‘casa’ que fabrica nuestro coche se ha vuelto mucho más profunda. Al fin y al cabo, no estamos adquiriendo solo un medio con el que movernos, sino que hacemos una apuesta por su tecnología, su confort, sus posibilidades y su compromiso con el medio ambiente.
Salir del concesionario con un vehículo nuevo nos hace formar parte de una comunidad, que en el caso de Renault se traduce en una atención continua y personalizada. Más que un servicio de posventa, en su caso se podría hablar del término ‘preventa’, donde el cliente sabe con antelación que va a recibir beneficios personalizados y experiencias únicas.
Renault cuida y fideliza a los propietarios de sus coches para obtener una relación duradera: una forma única de crear vínculos con los clientes, que se materializa en pilares como su logística, pero también en iniciativas como My Service y My Program.
Imagina que el mantenimiento de tu coche fuera tan ágil como pedir un paquete por internet y que esa pieza o accesorio que esperas llegara a tu taller en solo 24 horas. La maquinaria logística de Renault trabaja a pleno rendimiento para que nuestro viaje no se detenga. Y esta es solo una de las grandes ventajas de su posventa.

Renault cuenta con una infraestructura que funciona con la precisión de un reloj suizo, lo que permite atender las necesidades de los clientes sin fallos. En el corazón de esta red se encuentra el CDE (Centro de Distribución Europeo), ubicado en Torres de Alameda (Madrid), un núcleo logístico que da servicio a España y Portugal. Su interior es todo un despliegue de eficiencia, con 33.000 m² de superficie, más de 47.000 referencias en stock y un inventario valorado en 50 millones de euros para dar servicio a más de 8.000 talleres.
Eso sí, la clave no está solo en el tamaño, sino en la cercanía. A través de 11 CDP (Centro de Distribución de Proximidad) repartidos por toda la Península, Renault es capaz de mover más de 19 millones de piezas al año. De esta forma, la tasa de servicio se convierte en todo un éxito, con entregas en 24 horas en el 92% de los casos (o de 48 horas en el 98% de las situaciones).

Lo curioso es que su modelo logístico tiene nombre de misión espacial, APOLO. Es el sistema que permite que la red oficial de Renault y más de 7.500 talleres independientes reciban hasta dos entregas diarias. De hecho, en Barcelona ya se está probando un proyecto piloto con cuatro entregas diarias en 400 talleres, lo que reduciría los tiempos de entrega a 2 horas y media.
Toda esta potencia logística cobra más sentido cuando se traduce en beneficios reales para nuestro día a día como conductores. Por eso, con el fin de que los clientes se sientan acompañados y que no se preocupen por nada, Renault también ha incorporado a su servicio posventa dos pilares que nos harán disfrutar mucho más de nuestro vehículo y nos liberarán de cualquier incertidumbre:

Si tienes pesadillas con la factura cuando toca la revisión, quizás es el momento de que descubras My Service. Se trata de un servicio de mantenimiento por suscripción, de modo que pagas una cuota mensual fija y te olvidas de hacer grandes desembolsos de golpe.
Lo más interesante de este servicio de Renault es que nos permite tener siempre el coche a punto. Por una cuota de entre 29 y 55 euros al mes (dependiendo del modelo y el tipo de suscripción) obtenemos ventajas como:

Renault también premia nuestra confianza a través de My Program. Con él, pasamos de ser clientes a formar parte de su comunidad, con un programa que se organiza en tres niveles: Eco, Comfort y Sport.
La progresión en el programa depende de diversos factores, como la antigüedad, el número de vehículos Renault en propiedad o la contratación de servicios, entre otros. De esta forma, dependiendo del nivel en el que estemos, podremos acceder a varios beneficios exclusivos, como:
Mientras que la posventa tradicional se continúa entendiendo como un trámite, Renault cambia las reglas del juego. La marca no se queda a la espera hasta que algo falle, sino que se asegura de que nuestra experiencia sea impecable desde el primer giro de llave. Así, la gran ventaja de estrenar el coche ya no es solo el olor a nuevo, sino saber que lo mejor del viaje está todavía por llegar.


