Primero, te invade un ligero estremecimiento, ocasionado por auténticas aceleraciones. A continuación, se apodera de ti un sentimiento de libertad gracias a una conducción fluida, para disfrutar. Por ello, dinamismo no es una palabra que se emplea en vano.

Desde su diseño deportivo hasta su motor, tiene un carácter entusiasta. Un entusiasmo que se contagia.