Para fundirse con la carretera y ofrecer un comportamiento tan reactivo como seguro, el Renault Mégane Sport Tourer cuenta con un chasis totalmente equilibrado y una dirección precisa.


El regulador limitador de velocidad permite fijar una velocidad de crucero o una velocidad máxima. Un mando en el volante permite ajustar la velocidad elegida, en caso de que se supere la velocidad, el arco se vuelve rojo.


El sistema de control antipatinaje tracción ASR y la función de control de subviraje CSV garantizan la estabilidad del vehículo en condiciones difíciles de carretera.

Estas cualidades, asociadas a una amplia gama de potentes motorizaciones, de gasolina o diésel, garantizan una experiencia repleta de sensaciones. ¡El Mégane Sport Tourer demuestra que conducir un break puede ser sinónimo de placer!








