Descubriendo los biocarburantes Renault

En el marco del Contrat Renault 2009, Renault se ha marcado tres objetivos principales muy claros en cuanto a medioambiente: posicionarse entre los tres mejores constructores de automóviles en el mundo respecto a la emisión de CO2, disponer de una gama que circule con biocarburantes y desarrollar una oferta de tecnologías alternativas.


La comercialización de modelos compatibles con biocarburantes, así como la motorización de menor cilindrada, en 2006 fue el primer paso al que le siguió el lanzamiento del sello Renault eco2 en 2007, con el que se propone al mercado una gama de vehículos respectuosos del medio ambiente y accesibles económicamente para todos.


Este sello funciona para Renault como indicador medioambiental para sus vehículos ecológicos y económicos, y forma parte de un proceso de más de 10 años cuyo principio fundamental es la reducción del impacto medioambiental de su actividad en todas las etapas de vida de sus vehículos.

 

Renault continúa trabajando en el despliegue de este indicador en toda su gama.

¿Qué son los biocarburantes?


Una de las opciones elegidas por Renault para la reducción de las emisiones de CO2, es la utilización de los biocarburantes. Un nuevo combustible para muchos de nosotros que hoy podemos conocer.


El bioetanol se obtiene de la fermentación de semillas ricas en azúcar como el maíz, la caña o la remolacha. El bioetanol se mezcla después con gasolina en diferentes proporciones hasta llegar al 100% como es el caso del Renault Clio 1.6 16v Hi-Flex comercializado en Brasil.


En el caso del Diesel, Renault utiliza el B30 es un éter metílico de aceite vegetal. Producido a partir de plantas oleaginosas, principalmente de la colza y el girasol en Europa, y de la soja o la palma en otras regiones, se extrae del aceite que ha entrado en reacción con el metanol. Así, el biodiésel se mezcla con el gasóleo hablando de B30 cuando la proporción de biodiésel en el gasóleo alcanza el 30%.