Contra el calentamiento climático

El movimiento del gran público sobre los efectos del calentamiento climáticos es primordial para Renault. Esta sensibilización se muestra en la preocupación de la marca por explicar y entender las ventajas del uso de los biocarburantes en el automóvil frente a las emisiones de CO2.


El principio Well to Wheel (“de pozo a la rueda”) revela las ventajas de los biocarburantes sobre los carburantes de origen fósil ante la reducción de las emisiones de CO2.

 

 


En el caso de los carburantes fósiles, las emisiones se producen durante su producción (extracción y refinado), transporte del petróleo y circulación del vehículo. En cuanto a los biocarburantes (producidos a partir de plantas), se debe restar el CO2 que la planta absorbe durante su crecimiento natural (fotosíntesis) al emitido durante su producción, transporte y tiempo de circulación del vehículo.


Utilizar los recursos locales para la producción de estos biocarburantes también permite limitar la emisión de CO2 ligada a su transporte. Así, el balance general sobre el uso de biocarburantes es mucho más interesante que los tradicionales.

En comparación con un motor de gasolina, la reducción de CO2 puede alcanzar el 70%, según el recurso vegetal empleado, siendo el 20% para el caso de un biodiésel o diesel.


Actualmente, los esfuerzos de Renault se centran en conseguir un “sistema de reformado embarcado”, que multicarbura gasolina, gasoil, etanol, etc. y del que hasta ahora no existen precedentes. Este sistema, que ya lleva mucho tiempo utilizándose en la industria química, encuentra muchas dificultades (compacidad, masa, rendimiento…) a la hora de instalarse bajo el capó de un coche.


Otro de los problemas es la propia Pila, ya que de momento no alcanza la temperatura necesaria para su rendimiento óptimo, entre otras cosas. Sin embargo, los progresos obtenidos por Renault y otros socios tecnológicos han hecho que la marca francesa apueste definitivamente por esta línea de investigación. Así, a finales de 2004, se inició el proyecto “Respire” (Reducción de emisiones con un sistema de pila y un reformador) en el que cooperan multitud de socios; pymes, “starts-ups” y poderes públicos, y que será apoyado por Ademe (Agencia del Medio Ambiente y del Control de la Energía).


La ruta hacia las tecnologías no contaminantes es muy larga, pero sin duda, Renault está en el buen camino. Sus progresos son prueba de ello.