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Consejo nº 1: Optimiza los cambios de marcha

Reduce de marcha a aproximadamente 1000 rpm. Pasa a la marcha superior a las 2000 rpm. en diésel y 2400 rpm. en gasolina. A 50km/h, debes estar ya en 4ª o 5ª marcha.

Consejo nº 2: Opta por una conducción tranquila

Anticípate frente a cualquier situación de tráfico imprevista y evita así acelerones y frenadas bruscas. Mantén una velocidad constante (> 40km/h). Frena con el motor y utiliza lo mínimo posible el pedal de freno. La deceleración natural permite cortar la alimentación de carburante. A 50km/h en 5ª, levanta el pie 100m antes de los semáforos.

Consejo nº 3: Controla tus aceleraciones y tu velocidad

Hasta los 50 km/h, es preferible acelerar deprisa para poder estar rápidamente en 5ª. Por encima de los 50 km/h, las aceleraciones deben ser más moderadas. Cambia de marcha muy rápido hasta que estés en 5ª.

Consejo nº 4: Controla tu aceleración en subidas y descensos

Mantén tu velocidad en las pendientes descendentes. Ralentiza el ascenso sin obstaculizar la circulación y estabiliza, si es posible, una velocidad superior a 40 km/h. Aprovecha los descensos para levantar el pie del acelerador.

Consejo nº 5: Controla el calentamiento del motor de tu vehículo

Para el motor cuando lleves 30 segundos parado. No precalientes el motor antes de circular, incluso en invierno. Arranca rápidamente después de activar el contacto.

Consejo nº 6: Optimiza el uso de tu vehículo

Verifica la presión de los neumáticos todos los meses. Si necesitas la climatización, intenta limitar las grandes diferencias de temperatura entre el exterior y el interior. No dejes carga no útil en el vehículo. Desmonta las barras transversales y la vaca cuando ya no los utilices. Un buen mantenimiento y uso del vehículo es tan importante como la eco-conducción.